ROSETTI CIERRA UN DIA NEGRO PARA EL FUTBOL
Un clamoroso error del árbitro italiano Roberto Rosetti cuando más cómoda estaba la selección azteca, allanó el camino de la selección de Diego Armando Maradona a los cuartos de final.
Si algún espectador no fue seducido por el cartel de presentación del partido y decidió no verlo, hay que decirle que no saque conclusiones precipitadas cuando vea el resultado final. Ni Argentina desplegó un juego vistoso ni fue superior a México en ninguna de las facetas del juego. Porque México sorprendió el primer cuarto de hora y quién sabe si puedo haberlo hecho en el resultado final.
Con mucha agresividad y parece que sin nada que perder, los chicos de Aguirre saltaron muy motivados al Soccer City y pudieron adelantarse en el electrónico tras dos jugadas de Salcido y Guardado que acabaron estrellándose en los postes de la portería de Romero. Argentina estaba desconocida y buena parte de culpa, la tuvo un increíble México que fue capaz de tener a la albiceleste contra las cuerdas.
Con el único recurso del patadón, Argentina lo estaba pasando mal puesto que ni sus hombres de arriba entraban en contacto con el cuero, ni su centro del campo creaba juego. Messi, fuera de su posición natural, cuajó un partido intermitente y a Di María todavía se le está esperando. Pero la dinámica del choque cambió cuando tras un mal blocaje del conejo Pérez, Messi hace una vaselina que Tévez remata a gol en clamoroso fuera de juego. O por lo menos lo fue para todos menos para Rosetti y su asistente que desoyeron las quejas de los aztecas y decidieron ignorar la repetición que ofreció el video marcador del estadio. Nuevamente nos hacemos esta pregunta: ¿Es necesaria la tecnología en el fútbol? La respuesta es cada vez más evidente.
Las protestas desesperadas de los mexicanos cayeron en saco roto y tras esa acción, el conjunto azteca se hundió y fruto de ello llegó el primer tanto del pipita Higuaín y segundo de Argentina tras un fallo de Osorio en la entrega y el posterior regate del ariete madridista al portero mexicano.
La mejor noticia para el equipo de Aguirre y su defensa, fue la llegada del intermedio. Tras el paso por los vestuarios, Argentina salió dejándose dominar y cediendo el balón a los mexicanos, a los que la entrada de Barrera les dio algo de potencial ofensivo pero el resto del plantel no acompañó. Para colmo, el apache Tévez puso la puntilla con un golazo desde más allá del balcón del área que se coló en la escuadra de un impotente Pérez.
Ese fue el final del partido. Un partido que se prometía emocionante, alcanzó su ocaso cuando apenas habían transcurrido seis minutos de la segunda mitad. México divisó un pequeño oasis con el buen gol del chicharito Hernández tras darse la media vuelta perfecta y colocársela excelentemente a Sergio Romero cerca del poste. La remontada se quedó en conato.
Con más pena que gloria, la albiceleste avanza en esta cita mundialista y su siguiente rival no es precisamente un novato: La Alemania de Joaquín Löw les espera el sábado.
La frase:
Javier Aguirre: “De la mano del primer gol, vino el segundo”.
KEVIN FERNANDEZ
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