Cuatro goles pero escaso fútbol nos brindó la selección germana en la noche de ayer ante una Australia que no demostró las buenas sensaciones desprendidas antes del mundial y ejerció de sparring ante la superioridad teutona.
Sin sorpresas debutó el cuadro Joachim Löw en el mundial y aunque le costó entrar en el partido se aprovechó del tempranero gol de Podolski fruto de un gran pase de Müller.
Sin apabullar, poco a poco Alemania iba tomando las riendas del choque y tras fallar dos jugadas claras, Klose aprovechó la lentitud del arquero australiano para aumentar en dos goles la diferencia y dejar el partido en punto muerto. Alemania tenía el partido perfecto a pesar de contar con los dedos de una mano las intervenciones de sus cerebros, Khedira y Schweinsteiger, dejando así todo el protagonismo al gran héroe de la noche, el jugador del Werder Bremen Mesut Özil. Dicho jugador fue el mejor jugador del partido a pesar de no anotar goles en la noche de ayer y fruto de esa actuación, fue la ovación recibida por parte del público que presenció el partido en Durban al ser sustituido.
Si el partido fue dominado en la primera parte por el cuadro alemán, en la segunda cabe destacar la figura de un protagonista no invitado a la fiesta. El árbitro mexicano “Marco Antonio Rodríguez”. A los tres minutos de la reanudación se tragó una mano clara del central Mertesacker dentro del área que podría haber cambiado el guión del partido. No fue así y tres minutos más tarde, continuó su recital con una más que rigurosa expulsión del delantero australiano “Cahill” que condenaba definitivamente a la selección oceánica.
Con el partido finiquitado Alemania hizo su trabajo: Bajar una marcha y esperar paciente las jugadas. Tuvo que esperar hasta los 67 minutos para presenciar el golazo de Müller tras dos recortes a los centrales australianos y el posterior tiro cruzado imposible para Schwarzer.
A falta de un cuarto de hora para la conclusión y con los oceánicos habiendo hincado la rodilla, Löw dio entrada a Mario Gómez y Cacau que están buscando minutos para tratar de desbancar a Klose, y fue este último quién cerró el partido con un gol a pase de Özil.
Con Alemania en plena forma y Australia con muchas cosas que mejorar se cierra la primera jornada del grupo D de este, por el momento, aburrido mundial de Sudáfrica.
esque eres bueno e cabrón
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